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Pues yo más. You lose II

domingo, 4 de diciembre de 2016

¿Qué te sugiere este anuncio?:



Me da la impresión de que dice: "¡vamos! colecciona ciudades, compite, alcanza el estatus ideal de persona media que te vendemos, o mejor, se más que la persona media".

El agón está en todo lo que implica esfuerzo y sufrimiento, una lucha por ser el primero, una visión de la vida agonística de los griegos anclada en la cultura actual.
Y nos resulta costoso evitarlo, estamos presionados y casi saboteados en nuestra forma de pensar a diario. Esta entrada me la sugirió ese anuncio colocado en la columna derecha de la red social "facebook", y como dije en un post anterior (You lose), en una sociedad que es competitiva lo peor que puede sucederte es perder, tú pierdes, you lose. Teniendo en cuenta además que en el primer puesto sólo puede estar uno, y por un breve espacio de tiempo, ya que pronto otro lo desbancará. Y aunque es compresible que es difícil separar ideas y sensaciones en celdas estancas, ya que unas se mezclan con otras, al final la felicidad está asociada al éxito y la infelicidad al fracaso, cuando sabemos que es mucho más que eso. Lo sabemos, pero no lo aplicamos.

Prueba a pronunciar esta frase en tu cabeza: me conformo con lo que hago.
¿Conformismo o aceptación? ¿Qué es para ti?

Lo cierto es que no nos conformamos con lo que hacemos, y nos resulta casi imposible dejar de lado las comparativas a causa del sabotaje a la integridad que mencioné más arriba, ni nos sentimos satisfechos si decimos, por ejemplo, que hemos estado en 17 ciudades, si llega otro y dice que ha estado en 18, ya no estaremos contentos con nuestros viajes, sino que la cifra cegará el placer de haber viajado. Nos vamos convirtiendo en insatisfechos crónicos.
Estamos hartos de escuchar y leer ideas de este tipo, pero hay que recordarlas casi con la misma insistencia en la que se nos incita a olvidarlas. Por eso quiero recordarte que lo que hagas, no lo hagas para ganar, sino porque te reporta placer, satisfacción, crecimiento personal, etc.

Hay quien opina que la frase "lo importante es participar" sólo la dicen los que pierden, pero se olvidan de que participar es lo único importante.

Placer sexual

martes, 11 de marzo de 2014

Todas nuestras acciones y comportamiento se rigen por el principio de pulsión sexual. Tal como somos, seres sexuales, reprimir y negar ese impulso tan necesario, nos conduce a veces a la positiva focalización de ese deseo a través del arte, el deporte y todo tipo de actividades intelectuales. También destructivas. Buscamos producir, si no la situación sexual, algo que la sustituya.

"El sexo figura junto al hambre entre las principales motivaciones de la acción humana y fuerzas selectivas de la evolución cultural. Como el hambre, el sexo es a la vez pulsión y apetito.[...] En estado de privación sexual extrema, el ser humano siente una imperiosa necesidad de aliviar una tensión interna. Pero el alivio de esa tensión proporciona placeres que nos hacen ansiar ardientemente nuevos actos sexuales, aun cuando no padezcamos ninguna privación extrema."

Marvin Harris. Nuestra especie. 1989

Los Inmaculados: Psicología de las masas

domingo, 10 de junio de 2012

¿Qué es una masa? ¿Por qué medios adquiere la facultad de ejercer una tan decisiva influencia sobre la vida anímica individual? ¿Y en qué consiste la modificación psíquica que impone al individuo? [...] Gustavo Le Bon afirma: «El más singular de los fenómenos presentados por una masa psicológica, es el siguiente: cualesquiera que sean los individuos que la componen y por diversos o semejantes que puedan ser su género de vida, sus ocupaciones, su carácter o su inteligencia, el simple hecho de hallarse transformados en una multitud le dota de una especie de alma colectiva. Este alma les hace sentir, pensar y obrar de una manera por completo distinta de como sentiría, pensaría y obraría cada uno de ellos aisladamente. [...] La masa psicológica es un ser provisional compuesto de elementos heterogéneos, soldados por un instante, exactamente como las células de un cuerpo vivo forman por su reunión un nuevo ser, que muestra caracteres muy diferentes de los que cada una de tales células posee».


¡Atención! spoiler de la 3ª novela de Canción de Hielo y Fuego:

Los Inmaculados son un grupo de personajes que aparecen en la novela Tormenta de espadas (George R.R. Martin, Canción de Hielo y Fuego) que actúan como un sólo individuo. Son esclavos adiestrados únicamente para la batalla y no tienen voluntad, su obediencia es ciega al dueño de la fusta. El mercader de esclavos hace saber que «antes los vendíamos por decenas, como guardias privados, pero fue un error. Diez son demasiado pocos. Se mezclan con otros esclavos y olvidan quienes son.[...] Los entrenamos para que obedezcan, no para que piensen. Si lo que quieren son sesos, que compre escribas».


Vemos aquí un ejemplo que deja expuestas las teorías de Freud sobre las masas y la conciencia grupal. Queda en claro manifiesto, por la exagerada condición de estos personajes ficticios de Martin, cómo la identidad personal se diluye y queda incluso anulada dentro del grupo. Sin embargo, fuera de él, pierde su sentido y este tipo de conciencia desaparece. Freud insistía en la idea de cómo un sujeto en ocasiones debe sacrificar su  individualidad en beneficio del grupo. Esto sin duda resulta provechoso, pero resta importancia al ser humano en sí mismo y acaba causando malestar, en un primer momento, y situaciones más peligrosas después (véase el ejemplo del experimento de la Tercera Ola)

Una pequeña bibliografía:

- Freud. Psicología de las masas.
- George R.R.Martin. Tormenta de Espadas.

Totemismo en "Canción de Hielo y Fuego"

viernes, 8 de junio de 2012

    Según Durkheim el totemismo es la forma más primitiva de religiosidad. No se trata tanto de adorar al lobo como de representarse a través de unas cualidades. ¿Por qué ocurre esto? Freud afirma que las sociedades primitivas generan representaciones para organizar el universo y cumplen la función de saciar el apetito del saber humano, darle una ilusión de protección frente a las vicisitudes de la existencia, aportarle un código moral de la relación frente a los semejantes, y le promete además, un desenlace feliz mas allá de la muerte, que es el “Reino de lo Extraordinario”.


Volviendo de nuevo a Durkheim, en la base de la mayor parte de las tribus [...] existe el clan. Los individuos de un clan se encuentran unidos por un grado de parentesco; este parentesco no es debido a relaciones de consanguinidad, sino a que se lleva un mismo nombre. Cada clan se define por su tótem. Los objetos que sirven de tótem pertenecen al reino animal y al vegetal, raras veces a cosas inanimadas. [...] El tótem no es sólo un nombre, es un verdadero emblema, un blasón (con analogías al blasón heráldico). 


Las imágenes totémicas se reproducen sobre las paredes de las casas, los flancos de las canoas, las armas, los utensilios y las tumbas, incluso en el mismo cuerpo de los hombres. Los dibujos que representan el tótem suscitan sentimientos religiosos. El hombre, por ser miembro de un clan está también revestido de un carácter sagrado. Es portador de un nombre, y el nombre para el primitivo no es sólo una palabra, una combinación de sonidos, es algo propio del ser, esencial.

    Llegando al punto al que buscaba referirme George R. R. Martin emplea este tipo de recurso en sus novelas (Canción de Hielo y Fuego), el totemismo, que representa el mundo de lo extraordinario creando un sentido físico de elementos animistas.


 Los personajes no emplean tan solo ciertos tipos de animales como emblema y representación de las cualidades de un clan familiar, sino que, en el entorno fantástico creado por el autor, existe una cohesión entre el animal y el ser humano que Martin trata como algo más que estrecho. Ya no hablamos de una simple representación, sino de un vínculo físico, biológico. Un ejemplo claro de esto lo tenemos en los "sueños de lobo" que tienen los hermanos Stark. Vemos el Reino de lo Extraordinario del que hablábamos más arriba y cumple la función de saciar ese apetito a través de lo que llamaríamos lectura de evasión.

                                       
Todos los animales tienen cualidades y habilidades muy concretas y bien definidas, pero ¿cuál es la del ser humano? No vuela, no tiene garras, no tiene los sentidos plenamente desarrollados, no salta grandes distancias ni corre a increíbles velocidades. Todas estas carencias en comparación con el resto del mundo animal lo colocarían en una escala muy inferior, de no ser por su mayor cualidad: la capacidad de adquirir todas esas habilidades a través de la observación y la construcción de herramientas para tales fines. Al final resulta ser capaz de poseer todas las capacidades, pero ninguna al mismo tiempo. Es pero no es, tiene pero no tiene y finalmente se busca de nuevo la representación a través de símbolos animales (en este caso) para satisfacer las necesidades de identificación grupal y personal. Y esto ocurría hace miles de años, ocurría en la Edad Media y ocurre ahora en las actuales sociedades llamadas desarrolladas. Y, desde mi punto de vista, éste es uno de los elementos por los cuales la novela de Martin es tan exitosa e interesa a un público de lo más variado, sin mencionar la importancia de una buena campaña publicitaria... pero esa es otra historia y debe ser contada en otro momento.


Una pequeña bibliografía:

- Freud. Totem y Tabú.
- Durkheim. Las reglas de método sociológico / Las formas elementales de la vida religiosa.
- George R.R. Martin. Canción de Hielo y Fuego.

El ser social

domingo, 18 de marzo de 2012

Ayer, a raíz de una conversación con unos amigos, recordé unas líneas que había leído en un libro de psicología social hace relativamente poco tiempo.

Hablábamos acerca de las primeras impresiones y de cómo éstas van a determinar la imagen que tomaremos de una persona en un primer momento, y de cómo va a determinar nuestro comportamiento hacia ella, aunque esa misma percepción cambie con el tiempo.

"Percepción de personas:
La interacción social requiere que se conozcan los procesos psicológicos subyacentes a la conducta manifiesta de las personas. Como indicaba Heides (1958), al comentar la posibilidad del análisis fenomenológico, los sujetos tienden a percibir la conducta de los demás como estable, y cuando se produce la formación de impresiones se realiza considerando disposiciones generales (rasgos de personalidad) que no cambian. […] Las primeras imágenes que nos formamos de los otros determinarán desde un principio nuestra propia conducta (y viceversa), así como las interacciones posteriores.

Cuando nos formamos la impresión de alguien que acabamos de conocer, no disponemos apenas de información sobre esa persona. La información es muy limitada: quizá sólo su apariencia, quizá sólo lo que nos han dicho de ella, sus primeras palabras... Aún así, estaremos dispuestos a aventurarnos en formar una imagen de ella que nos sirve para predecir su comportamiento, que nos refleje cómo es, para, de esta manera, actuar nosotros de un modo determinado."

Psicología social. Luis Gómez Jacinto. Jesús M. Canto Ortiz. Edit Pirámide. 1998

El mito de Zeus y Atenea

martes, 8 de junio de 2010

La terapeuta Maureen Murdock, autora de La hija del Héroe, describe a las mujeres que de pequeñas se identificaron en exceso con el padre como "incapaces de reconocer ninguna vulnerabilidad, demasiado exigentes consigo mismas y muy desconectadas de sus emociones".


Se trata de pequeñas que nunca se identificaron con la madre. Desde niñas, optaron por formar equipo con su padre queriendo ser como él, como los hombres. Con el tiempo, acabaron relegando a la oscuridad su naturaleza femenina y, con ello parte de sus valores y capacidades.

Los antiguos griegos describieron esta circunstancia con el mito de Atenea, la diosa que no nació de una mujer sino de su padre, Zeus, quien la extrajo de su propia cabeza. Hoy, la sociedad favorece este proceso. En realidad, podríamos hablar de una auténtica masculinización de la sociedad, ya que se concede más importancia a los valores masculinos de la competitividad, la agresividad y la capacidad de producción que a la capacidad afectiva y cuidadora.



Algunas mujeres se convierten en exclusivas hijas del padre, en vez de continuar con el linaje femenino [...]. Un tipo de razocinio típicamente masculino que, aunque valioso, deja de lado la intuición, la integración y que plantea algunas carencias a nivel emocional.
¿Pero qué significa que Atenea salga de la cabeza de Zeus en lugar de otra parte del cuerpo? Según Murdock, que ésta va a a estar sujeta a los ideales que tiene el hombre sobre ella, es decir, va a estar condicionada por lo que piensa que tendría que ser en lugar de por lo que es. Esto también significa que las hijas se alejan de la madre ya que, para ser respetadas, no ha de ser como ellas, que representan la naturaleza. También significa que las hijas no son tan importantes como los hijos ya que son los que transmiten la pureza del linaje.

En la actualidad, muchas mujeres reproducen en su vida adulta las características del padre. Sobre todo a nivel profesional, nos hemos puesto en una carrera para ser iguales que los hombres, y lo cierto es que lo hemos conseguido en gran medida.

Hemos asumido que podemos hacer lo que queremos y no estar supeditadas al hombre, pero a costa de ser como él. Hemos renegado de nuestra naturaleza y la hemos controlado. Si no hemos hecho eso nos hemos considerado tontas o poca cosa, de segunda categoría, dado que lo valorado era lo típicamente masculino. [...] La clave para salir de esta situación es reconocer que la madre también tiene cosas buenas.

En otro modelo masculino , si la hija se ha identificado tanto con el padre es en gran medida porque, lo ha convertido en su dios. Este dios se convertirá más tarde en su juez interior, el que le dictará qué valores y comportamientos están "bien" y cuales están "mal", qué está o no está permitido, y con qué grado de exigencia se penalizan las desviaciones de esta conducta "divina". Pero se trata normalmente de un dios/hombre represor, normativo, que crea culpa y que hay que obedecer. Es sin duda una imagen muy limitada de masculinidad; deberíamos tener presente que así como existe un dios represor normativo, también existe otro dios, protector, bondadoso y amoroso. Se trata de una imagen menos difundida, pero no por eso inexistente.


Mireia Darder. Dra. en Psicología. Miembro fundador
y docente del institut Gestalt de Barcelona.



Varón con varón

martes, 24 de noviembre de 2009

De Marvin Harris en el libro "Nuestra especie"


"Los heterosexuales occidentales tienen la tendencia a encasillar a los varones homosexuales en el estereotipo del afeminado. Sin embargo, desde los puntos de vista histórico y etnográfico, la forma más frecuente de relación homosexual institucionalizada se da entre hombres instruidos no para ser peluqueros ni decoradores, sino guerreros. En la Antigüedad, por ejemplo, los soldados griegos solían partir para el combate acompañados de jóvenes muchachos que les prestaban servicios como parejas sexuales y compañeros de cama a cambio de instrucción en las artes marciales.
[...]
Ahora bien, está el caso del varón gay contemporáneo, forma de homosexualidad institucionalizada que probablemente no haya existido jamás en ninguna parte, excepto en la cultura occidental. Su singularidad radica en que la mayoría heterosexual norteamericana condena todas las manifestaciones del comportamiento homosexual y, hasta hace pocos años, utilizaba la máquina judicial para castigar a los culpables aun de un solo acto homosexual. Los varones gay, debido a la continua hostilidad y ridiculización de que han sido objeto, forman una comunidad separada, muy parecida a una casta o una minoría étnica.
[...]
¿Cómo se ha llegado a esta situación? Señalé en "La necesidad de ser amado" que la sociedad necesita niños, aun cuando los adultos sexualmente activos no los necesiten. Como reacción a la perspectiva de una frustración generalizada de la reproducción, resultante de la transición de las economías industriales, los estratos sociales empleadores de mano de obra presionaron para que se promulgaran leyes que condenasen y castigasen severamente todas las formas de relación sexual no reproductora. El objetivo de este movimiento era convertir el sexo en un privilegio que la sociedad concediera exclusivamente a quienes fueran a utilizarlo para fabricar criaturas. La homosexualidad, ejemplo flagante de sexo no reproductor, se convirtió, junto a la masturbación, las relaciones premaritales, las prácticas anticonceptivas y el aborto, en blanco principal de las fuerzas pronalistas."

El eclipse de la familia II

martes, 10 de noviembre de 2009

Se trata de una crisis en la autoridad en las familias. Pero ¿qué supone dicha crisis? En primer lugar, una antipatía y recelo no tanto como el concepto mismo de autoridad, sino contra la posibilidad de ocuparse personalmente de ella en el ámbito familiar del que se es responsable.


En su esencia, la autoridad no consiste en mandar; etimológicamente la palabra proviene de un verbo latino que significa algo así como "ayudar a crecer". La autoridad en la familia debería servir para ayudar a crecer a los miembros más jóvenes, configurando del modo más afectuoso posible lo que en la jerga psicoanalítica llamaremos "principio de realidad".

Es natural que los niños carezcan de la experiencia vital imprescindible para comprender la sensatez racional de este planteamiento y por eso hay que enseñárselo. Los niños -esta obviedad es frecuentemente olvidada- son educados para ser adultos, no para seguir siendo niños. [...] Si los padres no ayudan a los hijos con su autoridad amorosa a crecer y prepararse para ser adultos, serán las instituciones públicas las que se vean obligadas a imponerles el principio de realidad, no con afecto sino por la fuerza. Y de este modo sólo se logran envejecidos niños díscolos, no ciudadanos adultos libres.

Fernando Savater. El valor de educar. Ariel. 2000

El eclipse de la familia

Según Fernando Savater, la educación familiar funciona por vía del ejemplo, no por sesiones discursivas de trabajo. Un ejemplo claro es el de la mentira: se les dice a los niños que no hay que mentir, pero no se les enseña a no mentir, puesto que somos los primeros que mentimos delante de ellos.


El protagonismo para bien y para mal de la familia en la socialización primaria de los individuos atraviesa un indudable eclipse en la mayoría de los países, lo que constituye un serio problema para la escuela y los maestros.

Así se refiere Juan Carlos Tedesco a los efectos de esta mutación: Los docentes perciben este fenómeno cotidianamente, y una de sus quejas más recurrentes es que los niños acceden a la escuela con un núcleo básico de socialización insuficiente para encarar con éxito la tarea del aprendizaje. Para decirlo más esquemáticamente; cuando la familia socializaba, la escuela podía ocuparse de enseñar.

Ahora que la familia no cubre plenamente su papel socializador, la escuela no sólo no puede efectuar su tarea específica con la tarea del pasado, sino que comienza a ser objeto de nuevas demandas para las cuales no está preparada.

Con mayor frecuencia, los padres y otros familiares, siente desánimo o desconcierto ante la tarea de formar las pautas mínimas de su conciencia social y las abandonan a los maestros, mostrando luego tanto mayor irritación ante los fallos de éstos cuanto que no dejan de sentirse culpables por la obligación que rehúyen.
No me refiero a causas sociológicas, como la incorporación de la mujer al mercado de trabajo y su igualación en muchos planos con los varones, la posibilidad de recurrir al divorcio y la variabiliad que introduce en las relaciones de pareja, la reducción del número de miembros fijos en la familia por ser cada vez más costosa o problemática la convivencia doméstica de varias generaciones de parientes, la "profesionalización" de las tareas del hogar que pasa de ser el nivel más humilde de la escala familiar -pero familia al fin y al cabo- a una prestación puntual que sólo pueden permitirse de forma estable las élites económicas, etc.

La principal consecuencia de estas transformaciones es que en los hogares modernos de los países desarrollados cada vez hay menos mujeres, ancianos y criados, que antes eran los miembros de la familia que más tiempo pasaban en casa junto a los niños.