Los Inmaculados son un grupo de personajes que aparecen en la novela Tormenta de espadas (George R.R. Martin, Canción de Hielo y Fuego) que actúan como un sólo individuo. Son esclavos adiestrados únicamente para la batalla y no tienen voluntad, su obediencia es ciega al dueño de la fusta. El mercader de esclavos hace saber que «antes los vendíamos por decenas, como guardias privados, pero fue un error. Diez son demasiado pocos. Se mezclan con otros esclavos y olvidan quienes son.[...] Los entrenamos para que obedezcan, no para que piensen. Si lo que quieren son sesos, que compre escribas».
Vemos aquí un ejemplo que deja expuestas las teorías de Freud sobre las masas y la conciencia grupal. Queda en claro manifiesto, por la exagerada condición de estos personajes ficticios de Martin, cómo la identidad personal se diluye y queda incluso anulada dentro del grupo. Sin embargo, fuera de él, pierde su sentido y este tipo de conciencia desaparece. Freud insistía en la idea de cómo un sujeto en ocasiones debe sacrificar su individualidad en beneficio del grupo. Esto sin duda resulta provechoso, pero resta importancia al ser humano en sí mismo y acaba causando malestar, en un primer momento, y situaciones más peligrosas después (véase el ejemplo del experimento de la Tercera Ola)
Una pequeña bibliografía:
- Freud. Psicología de las masas.
- George R.R.Martin. Tormenta de Espadas.






