Autonomía

miércoles, 18 de agosto de 2010

Una persona autónoma elegirá conscientemente el rumbo de su vida, no se dejará llevar por las masas, por conformismos y probablemente continuará gobernándose por sí mismo y no por un sistema de recompesas. [...] Rousseau, Colón o Darwin, fueron personas extraordinariamente aotónomas. Decir la verdad tal como uno la ve, a pesar de la oposición pública requiere también una gran fortaleza emocional.


Constance Kamii. Pedagoga y maestra.

Una vez oí que ser normal no es una virtud, sino falta de valor. Ser diferente cuesta, es una lucha constante, a veces dejo que la normalidad entre en mi vida y me siento incluso bien... pero pronto recupero la cordura.

La posibilidad del cambio

miércoles, 30 de junio de 2010

"Si queremos crear un mundo mejor, debemos empezar con nuestros hijos. Ellos no tienen rutinas establecidas ni ideas preconcebidas sino que llevan dentro de ellos la posibilidad del cambio" —Astrid Lindgren.

Y aquí está la historia de Diógenes y Alejandro Magno

miércoles, 9 de junio de 2010

Diógenes, el místico griego se encontró con Alejandro Magno cuando este se dirigía a la India. Era una mañana de invierno, soplaba el viento y Diógenes descansaba a la orilla de un río, sobre la arena, tomando el sol desnudo.
Era un hombre hermoso. Cuando el alma es hermosa, surge una belleza que no es de este mundo… Alejandro no podía creer la belleza y la gracia que tenía aquel hombre y le dijo:
-Señor -jamás había llamado `Señor` a nadie en su vida-, señor me ha impresionado mucho su persona, además he oído hablar de su gran sabiduría. Me gustaría hacer algo por usted, ¿Qué podría hacer yo por usted?
- Muévete un poco hacia un lado, pues me estás tapando el sol, esto es todo, no necesito nada más – dijo Diógenes.
-Si tengo una nueva oportunidad de volver a la tierra, le pediré a Dios que me convierta en Alejandro de nuevo y si esto no es posible, que me convierta en Diógenes – dijo Alejandro
Diógenes se rió y dijo:
-¿Quién te impide serlo ahora mismo? ¿Adónde vas? Durante meses he visto pasar ejércitos, ¿a dónde van? ¿Para qué?.
-Voy a la India a conquistar el mundo entero -dijo Alejandro.
-¿Y después que vas a hacer? -preguntó Diógenes.
-Después voy a descansar.
-Estás loco.
Yo estoy descansando ahora. No he conquistado el mundo y no veo que necesidad hay de hacerlo. Si al final quieres descansar, ¿por qué no lo haces ahora? Y te digo más si no descansas ahora nunca lo harás. Morirás. Todo el mundo se muere en el camino, en medio del viaje.
Alejandro se lo agradeció y le dijo que le recordaría, pero que ahora no podía detenerse. Alejandro cumplió su destino de conquistador pero no le dio tiempo de descansar antes de morir.

El pescador y el empresario

Este cuento me lo relató hace tiempo mi hermana, y me resultó paradójico que fuese precisamente ella, ya que soy yo la que siempre le da lecciones para evitar la ambición y la codicia, que sólo nos reportan malestar. En realidad se parece a la historia de Diógenes:


Había una vez un pescador tumbado en su barca, tranquilamente tomando el sol. Al poco pasó por allí un empresario y al ver la inactividad del pescador, pensó cuantas riquezas debía estar dejando pasar ese hombre por no ponerse a trabajar activamente. En un arrebato de compasión, el empresario decidió acercarse al pescador y tratar de "abrirle los ojos":

-Pero, ¡hombre! ¿qué haces ahí tumbado? ¿No ves que en este tiempo podrías estar pescando más peces?- a lo que el pescador respondió
-¿Y para que quiero pescar más peces de los que ya pesco al día?-
-Pues para comprar más barcas-
-¿Y para qué quiero más barcas?-
-Para pescar aún más peces-
-¿Y para que quiero pescar aún más peces?-
- Pues, porque con las ganancias adquiridas podrías comprar una flota de barcos-
-¿Y para qué quiero una flota de barcos?-
-Pues para ganar el dinero que te permita no trabajar y tumbarte al sol todos los días-
-¿Y no es eso lo que ya estoy haciendo?

Moraleja; para qué ser feliz con más, cuando se puede ser feliz con menos. Como ya dije en un post anterior; mentes complejas, aspiraciones sencillas. Y no al revés.



El mito de Zeus y Atenea

martes, 8 de junio de 2010

La terapeuta Maureen Murdock, autora de La hija del Héroe, describe a las mujeres que de pequeñas se identificaron en exceso con el padre como "incapaces de reconocer ninguna vulnerabilidad, demasiado exigentes consigo mismas y muy desconectadas de sus emociones".


Se trata de pequeñas que nunca se identificaron con la madre. Desde niñas, optaron por formar equipo con su padre queriendo ser como él, como los hombres. Con el tiempo, acabaron relegando a la oscuridad su naturaleza femenina y, con ello parte de sus valores y capacidades.

Los antiguos griegos describieron esta circunstancia con el mito de Atenea, la diosa que no nació de una mujer sino de su padre, Zeus, quien la extrajo de su propia cabeza. Hoy, la sociedad favorece este proceso. En realidad, podríamos hablar de una auténtica masculinización de la sociedad, ya que se concede más importancia a los valores masculinos de la competitividad, la agresividad y la capacidad de producción que a la capacidad afectiva y cuidadora.



Algunas mujeres se convierten en exclusivas hijas del padre, en vez de continuar con el linaje femenino [...]. Un tipo de razocinio típicamente masculino que, aunque valioso, deja de lado la intuición, la integración y que plantea algunas carencias a nivel emocional.
¿Pero qué significa que Atenea salga de la cabeza de Zeus en lugar de otra parte del cuerpo? Según Murdock, que ésta va a a estar sujeta a los ideales que tiene el hombre sobre ella, es decir, va a estar condicionada por lo que piensa que tendría que ser en lugar de por lo que es. Esto también significa que las hijas se alejan de la madre ya que, para ser respetadas, no ha de ser como ellas, que representan la naturaleza. También significa que las hijas no son tan importantes como los hijos ya que son los que transmiten la pureza del linaje.

En la actualidad, muchas mujeres reproducen en su vida adulta las características del padre. Sobre todo a nivel profesional, nos hemos puesto en una carrera para ser iguales que los hombres, y lo cierto es que lo hemos conseguido en gran medida.

Hemos asumido que podemos hacer lo que queremos y no estar supeditadas al hombre, pero a costa de ser como él. Hemos renegado de nuestra naturaleza y la hemos controlado. Si no hemos hecho eso nos hemos considerado tontas o poca cosa, de segunda categoría, dado que lo valorado era lo típicamente masculino. [...] La clave para salir de esta situación es reconocer que la madre también tiene cosas buenas.

En otro modelo masculino , si la hija se ha identificado tanto con el padre es en gran medida porque, lo ha convertido en su dios. Este dios se convertirá más tarde en su juez interior, el que le dictará qué valores y comportamientos están "bien" y cuales están "mal", qué está o no está permitido, y con qué grado de exigencia se penalizan las desviaciones de esta conducta "divina". Pero se trata normalmente de un dios/hombre represor, normativo, que crea culpa y que hay que obedecer. Es sin duda una imagen muy limitada de masculinidad; deberíamos tener presente que así como existe un dios represor normativo, también existe otro dios, protector, bondadoso y amoroso. Se trata de una imagen menos difundida, pero no por eso inexistente.


Mireia Darder. Dra. en Psicología. Miembro fundador
y docente del institut Gestalt de Barcelona.



Romance del prisionero

lunes, 10 de mayo de 2010

Ahora que es mayo, y que por trabajo o lluvia no puedo ir a ver zumbar las abejas al campo, me siento como el prisionero de este romance, con ganas de muchas cosas, y sin poder hacerlas por otros deberes y compromisos

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión;
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba el albor.
Matómela un ballestero;
déle Dios mal galardón.

El colmo del daltonismo

miércoles, 5 de mayo de 2010

Hoy me ha saltado una ventana publicitaria incitándome a probar mi inteligencia con un test que sirve para comprobar el daltonismo:





Yo veo la solución claramente, vamos, que soy la leche de inteligente. Donde se ponga un buen test de daltonismo para averiguarlo....


You lose

jueves, 29 de abril de 2010

Que nuestra sociedad cada vez es más análoga a la norteamericana es hoy un dato que no extraña ni sorprende a nadie.


Hoy en el programa "Asuntos propios" de Radio 1, se ha hablado de este tema en particular. Me ha parecido interesante plasmarlo aquí por escrito, no sólo para compartirlo, sino para recordarlo, ya que los diálogos retransmitidos por radio no se pueden cortar y pegar. Redacto los aspectos más llamativos ahora que no hace ni 15 min. que los he escuchado.
Estaban presentes Toni Garrido, Tom Callen y el gran Wyoming en la discusión: En Estados Unidos el peor insulto que se le puede proferir a una persona es "loser", más aún que "son of a bitch", que se dice en momento con la intención de faltar al respeto y punto, pero "loser" es más puntual, se busca dañar, se acentúa el hecho de que esa persona pierde en una sociedad competitiva, y es lo peor que le puede ocurrir a alguien en un sistema como ese.

Afortunadamente, aún no está arraigada esta convicción en Europa o al menos en España, en la que parece que aún se conserva algo del idealismo mediterráneo. Se sabe perder. ¿Qué ocurre si pierdes? nada... que has perdido.

Sin embargo existe la actitud del perdedor y es por ello que existe este tipo de individuos. El perdedor es aquel, no que pierde, sino que se comporta como tal.

"Mentes complejas.
Aspiraciones sencillas"

Esta idea la tuve ya hace tiempo, como muchas personas que conozco y he conocido. Las palabras son de Fernando Savater que, por lo visto, le fueron dichas a Wyoming en persona por el filósofo.

"Y es que existen personas con encefalograma plano (palabras de Wyoming) que tienen ambiciones extenuantes que llevan al individuo a un estado de ansiedad poco razonable."

Y como dice Raúl del Bosque: "Toni: ¿qué podemos esperar nosotros de nosotros mismos?"


De nuevo compartiendo ideas con vosotros... mismos.

¿Cómo se caza un tiburón?

viernes, 23 de abril de 2010

J. de diez años, y su hermana M. de siete lo saben bien, y ayer me lo explicaron con todo lujo de detalles.


M.: voy a hacer un dibujo de ti J., de Noemi y de su gato. Mira J. te voy a poner una corona XDDDD, eres una reiiinaaa XDDDD

J.: ¡sí claro! ¡bórrala! ¡yo no soy una reina!... ¡qué lo rompo!

Noemi: ¿y tú qué eres M.?

M.: yo soy un tiburón. Mira Noemi te lo voy a contar: tú coges una botella de oxígeno de los buceadores, se la metes en la boca...

J.: y luego le disparas con una pistola ¡y fuegos artificiales de tiburón!

Noemi: XDDDDDDDDDDDD

XDDDDDDDDDDDDD

M.: Dilo otra vez para que se ria J. ¿A ver?: ¡¡Fuegos artificiales de tiburón!!

Noemi: ...

XDDDDDDDDDDDDD



Y así es como se caza un tiburón.


La Metamorfosis... sí, de Kafka...

viernes, 16 de abril de 2010

Hace 19 años que leí este libro. Me gustaría decir que fue de manera fortuita, pero no. Me vi obligada a ello. En 5º curso de la antigua E.G.B. recibimos la tarea de leer un libro durante el verano y traer el resumen a comienzo de curso. Cuando pregunté a mi padre qué libro de nuestra, entonces modesta, biblioteca podía leer, al llegar a casa me dijo:


- Toma, éste es de un hombre que se despierta convertido en insecto. Es... como de ciencia ficción... te puede gustar.

Y lo comencé. Nada más empezar, con las entendederas que mis nueve años me daban, no hacía más que realizarme preguntas, que para mí eran muy importantes, trascendentales, como por ejemplo: ¿cómo se convirtió ese hombre en insecto? no me servía que la historia comenzara por ahí, con el ser ya transformado, ¿lo hizo un mago? Y luego ¿por qué todo transcurre en la habitación? ¡qué coñazo! ¿por qué Gregor no mandaba a su familia a la porra y se largaba a buscar un mago que lo desconvirtiera? ¿por qué quería ir a trabajar a toda costa si era un bicho? ¿por qué lo pasa tan mal alguien que no ha hecho nada malo? (bueno, quizá aprendí aquí que los buenos no siempre reciben justicia, elemento siempre presente (y engañoso) en los cuentos infantiles.

-Papá, creo que lo voy a dejar, no me está gustando mucho.
-No, no, ya lo has empezado. Te lo lees ¡no dejes los libros a medias!
-Jooo, perooo...
-Mira, léete cinco páginas todos los días y no se te hace tan pesado.
-...

Y hasta que acabé el libro, el momento de las cinco páginas se me convirtió en el instante del día más sufrido.
Todavía hoy tengo varias incógnitas que no he resuelto (ni creo poder resolver, porque mi padre dice haberlo olvidado). ¿Por qué tuvo mi padre tanto interés y tanta insistencia en que leyera un libro que claramente mi mente infantil no iba a compreder? ¿Por qué me vendió la moto diciéndome que era de ciencia ficción? sabía que me gustaban las películas de ese género, pero Kafka, ni mucho menos pensaba en eso cuando escribió su libro. En cuanto a la interpretación que yo le di a esa edad, fue la de pensar que la literatura para adultos apestaba.

Stanley Corngold da cerca de 159 interpretaciones al libro entre las que destaca la, quizá más evidente, crítica social hacia la integridad del individuo atrapado en la burocracia estamental.
Quizá a Stanley le hubiera gustado tener en cuenta una 160ª interpretación de una tierna mente pueril.

Y esta es la historia de cómo ese verano del 91, permanecería para siempre en mi memoria. En especial el "señor Kafka", al que detesté durante años y se me erizaba el pelo con solo oir su nombre, hasta hace relativamente poco. A veces, en conversaciones literarias, para desahogar mi frustración, si sale el "señor Kafka" a colación, no puedo evitar soltar: "yo leí La metamorfosis con 9 años", como el acohólico anónimo que se presenta para tratar de superar los malos momentos pasados.

En los días presentes, no puedo evitar reirme cada vez que me acuerdo, pero desde luego, si tengo que hablar de un libro que me marcase de pequeña, sin duda éste.

Ayer mismo, recordé de nuevo la historia, porque al llegar a la biblioteca, en la sección de novedades, vi la publicación del siguiente comic:


Por supuesto tuve que traerlo a casa y leerlo, sin dejar de sentir por el protagonista esa compasión inicial que ya siempre sentiré por Gregor Samsa que, cuando "despertó una mañana tras un sueño intranquilo, se descubrió transformado..."


Los inútiles esfuerzos de Gregor por tratar de normalizar la situación. ¡Qué angustia!

Magnificos dibujos de Peter Kuper, que se ha molestado en adaptar a esta forma de arte secuencial los textos de mi odiado Kafka, reiterando que lo inverosimil está siempre ante nosotros.... que me lo digan a mí...

¿Quieres saber algo aún más divertido? Ese año cambié de colegio y el trabajo nunca fue entregado.


La Metamorfosis. Franz Kafka. Peter Kuper. Astiberri. Bilbao, 2007.