Educación II

domingo, 4 de septiembre de 2011

Así, no es maravilla que uno de los más competentes reformadores de la enseñanza francesa, Jullio Simón -si mal no recordamos- haya dicho: "Todos los niños son inteligentes, hasta que entre el maestro y los padres se encargan de embrutecerlos".


Y, con todo, en la escuela primaria todavía la fuerza de las cosas mantiene cierta tendencia educadora, pese a Bain, que, contra su habitual discreción, opina que la misión del maestro es suministrar al discípulo "una cierta instrucción definida". Allí, con efecto, no cabe desatender en absoluto el sentimiento, ni la actividad corporal, ni el carácter moral del alumno. En las demás instituciones que forman los grados superiores de la jerarquía, el divorcio es tan riguroso, cuanto que las más veces hasta se procura de intento. Los griegos lo entendían de otro modo. Para ellos, ni cabía instrucción sin educación intelectual, ni educación intelectual sin cultura completa del espíritu y el cuerpo. Platón será en este punto el eterno modelo de toda enseñanza digna de tal nombre. Enseñanza -¡qué herejía para el antiguo régimen!- dad sin reglamentos, concursos, oposiciones, libros de texto, exámenes; sin borlas, mucetas y demás insignias solemnes; y -lo que es más grave aún- sin ese pedantesco abismo entre el maestro y el alumno, extraños hoy uno a otro para lo más de su vida, salvo el efímero vínculo de la lección académica, en que el profesor se siente inspirado de Real Orden todos los lunes, miércoles y viernes, de tres y media a cinco de la tarde. La unidad interna de su vocación formaba alrededor un círculo de sus discípulos; y un trato personal y continuo alimentaba esa intimidad, sin la cual es imposible que se entregue a libre comunión la conciencia, cerrada por legítimo pudor ante la mirada indiferente de un auditorio anónimo y extraño.

Francisco Giner de los ríos. Por una senda clara. Edita: Junta de Andalucía con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro. 2011.

Educación

INSTRUCCIÓN Y EDUCACIÓN

"Se nos enseñan muchas cosas -dice con frecuencia el joven-, menos a pensar ni a vivir". El resultado es lógico. Los hombres medio instruidos, pero no educados, tienen su inteligencia y su corazón punto menos que salvajes; oscilan al azar, guiados por un oscuro instinto más difícil de interpretar que el oráculo de Delfos; ignoran el arte de formar ideas propias y el de servirse de las ajenas, y la anarquía de su desvariado pensamiento se refleja en la inconstancia de su conducta, que por fáciles modo se envilece en el egoísmo y ateísmo práctico. Así, la sociedad contemporánea, hija de aquellas psicología para la cual la nota característica del espíritu es el pensamiento, no ve en el hombre más que la inteligencia, y en la inteligencia, el entendimiento; es decir, la fuerza de penetración y acomodo de los pormenores. Así también el gobierno de esta sociedad no está, como suele decirse, en manos del dinero ni de la fuerza, sino del talento, de los hombres sagaces, astutos, rápidos de compresión, descreídos de ideal y expeditos de lengua.

Por manera de educación de nuestros tiempos padece, primeramente, por suponer que el elemento intelectual es el único que necesita racional dirección, y abandonar el resto a la conciencia individual, y al irregular y a veces contradictorio, estímulo de los varios sucesos a que se fía la formación de nuestro espíritu en todas relaciones. Y en segundo lugar, peca esa educación, dentro ya de esa misma esfera, a que tenazmente se limita, por ser principal, casi exclusivamente, pasiva, asimilativa, instructiva, ciñéndose a imbuir en nosotros las cosas que se tienen por más averiguadas y dignas de saberse, sin procurar el desarrollo de nuestras facultades intelectuales, su espontaneidad, su originalidad, su inventiva.


Francisco Giner de los ríos. Por una senda clara. Edita: Junta de Andalucía con motivo de la celebración del Día Internacional del Libro. 2011.






La intrascendencia de la comunicación

sábado, 25 de junio de 2011

Nuestra relación con la soledad es un buen indicativo de nuestra salud emocional. Si puedes estar tanto solo como acompañado, ni huir de la soledad ni refugiarte en ella, eso te dice que tu salud emocional está equilibrada.


Sin embargo, la comunicación es necesaria siempre. Y podemos, en ocasiones, sentirnos solos en medio de un diálogo, por la intrascendencia de la comunicación. Porque cuando hablamos de trivialidades no hay ningún tipo de interés del uno por el otro y no se crea ninguna relación. Si no traspasamos la frontera de las trivialidades en algún momento y logramos hablar de nosotros mismos y de nuestros sentimientos, no compartiremos nada.

Del 17-4-11

Escapar

viernes, 24 de junio de 2011

Ayer. Sin ningún sitio donde poder escapar por culpa de un calor de 42º, eché de menos la brisa marina y relativicé el calor de Málaga. El clima del interior es terrible para los costeros y Andújar este año está alcanzando las máximas de Andalucía.


No sabía dónde meterme (¿tal vez la nevera?) y acabé sentada la víspera de San Juan en el suelo tibio del pasillo del piso que tengo alquilado, sin poder estudiar o respirar XD. Es una casa orientada al oeste y recibe el calor del sol todo el tiempo que dura la tarde.
La noche no fue mejor. Sin tregua, traté de quedarme dormida entre olas de sudor.


El ordenador portátil se rompió y no he podido escuchar nada de música esta semana T__T

Salidas nocturnas

sábado, 11 de junio de 2011

Haciendo una visita nocturna al parque nuevo que han construido recientemente en el puerto de Málaga, llamado "El palmeral de las sorpresas" al que a partir de ahora llamaré "El parque de las costillas" (véase imagen), pasé una de las noches más divertidas que he tenido en mucho tiempo.


Subimos a los caballitos de madera, saltamos sobre los trampolines de muelles, hicimos sonar los curiosos mecanismos metálicos de una campana, trepamos por troncos y cuerdas, como en una jincana, giramos y giramos en la rueda centrífuga, y nos centrifugamos, y finalmente disfrutamos de la tranquilidad nocturna, con conversaciones algo más que cómicas.


La solución del ciborg

domingo, 5 de junio de 2011

1-6-11

Durante esta estancia en Andújar tengo necesidades tan básicas como el reconocimiento. Echo en falta que alguien me diga simplemente "muy bien Noemi", y no tener que decírmelo yo como si no tuviera abuela (que no la tengo) y también esté donde esté echo de menos un abrazo con más frecuencia que una vez a la semana ¿cuanto puede un ser humano sobrellevar la falta de afecto y contacto con sus semejantes? Creo que lo más práctico es el clásico cambio de cuerpo al de un ciborg, al menos tendría superpoderes de destrucción masIVA.

La aburrida normalidad

Escrito el 31-5-11

La normalidad me aburre. Siempre he sido muy fantasiosa; recuerdo que en 3º de E.S.O realicé un trabajo sobre el agua, uno de los temas era el problema de la sequía en el futuro. Escribí que en el espacio se encuentra agua en forma sólida en algunos asteroides y que si eso era así, podría recurrirse a ella, es decir, mandar naves espaciales que trajeran el agua congelada del espacio para la Tierra.

El profesor me puso un 7, y añadió que "la imaginación es una buena herramienta para trabajar la realidad, pero no para reemplazarla". Gracias al comentario del profesor sólo lo hago de vez en cuando.

Loreena McKennitt

domingo, 29 de mayo de 2011

La música tiene épocas en nuestra vida personal. Durante mucho tiempo escuchamos ciertos cantantes, grupos y compositores de diversos estilos, que buscamos para que nos transmitan según qué sensaciones.

La sensación ahora a la que soy adicta es a la que me produce la intérprete McKennitt.
Una buena dosis de emociones épicas y legendarias que transportan a otra época. La música puede evocar incluso olores.

La misma cotidiana habitación resulta diferente cuando escucho esta música.


El mundo en que vivimos lo hacemos nosotros

domingo, 1 de mayo de 2011

David: -Ojala el mundo fuera un lugar donde reinara la justicia, donde el idealismo que tu has demostrado se recompensara en vez de penalizarse. Desgraciadamente no vivimos en ese mundo.


Eleanor: -Es curioso. Siempre he pensado que el mundo es como nosotros lo hacemos.

Contact. 1997

Vivencia

viernes, 15 de abril de 2011

Estar entre la gente y sentirse solo, estar en mil cosas a la vez, llevar la cuenta mentalmente de lo que necesitas a diario, dudar, maravillarse, desesperarse, consumir, comer, dormir poco, moverse mucho, meditar, o dar demasiadas vueltas a las cosas, pensar en el "y si...", acertar, equivocarse, recibir mucho, dar poco, llevar flores a casa, ver la puesta de sol tras la ventana, comer viendo la tele, caminar en paz, caminar deprisa, cantar, hablar, explicar, conducir unas centenas de kilómetros, echar de menos a familiares, amigos y animales de compañía, sentir que cuando llegas los quieres más que la semana pasada, prescindir de internet, acariciar gatos desconocidos, sentir calor antes de lo acostumbrado, ver la tierra, los almendros, notar cómo llegas al límite de tus fuerzas, padecer remordimientos de conciencia por no estudiar lo necesario, cumplir las expectativas unos días, no cumplirlas otros...

Todas estas cosas y otras muchas más son las que predominan mis circunstancias semanales en mi destino iliturgitano.
La piel se vuelve de una membrana casi transparente que absorbe todo lo que sucede y lo amplifica al máximo.

Geonauta

miércoles, 23 de marzo de 2011

Geonauta por la Andalucía profunda. Estos pequeños pueblos, mejor dicho, aldeas, tienen un encanto rural que le confieren las tierras labradas de los alrededores, los almendros, los olivos, los verdes pastos, el río y los pequeños riachuelos y me alegra ver que aún hay niños que son niños y juegan en las calles y los campos en lugar de vivir realidades virtuales.


Una vez has llegado a la pedanía, los colegios son fáciles de encontrar, se encuentran junto a la iglesia, justo en el centro, y en casi todos hay una plaza central con árboles, arbustos, plantas, bancos a la sombra y al sol.

La primavera

jueves, 24 de febrero de 2011

Esta prematura primavera remueve mi sangre sin conmiseración, soportanto además la turbación de los aliños añadidos a la efeméride.