Si no fuera por ti....

lunes, 28 de enero de 2008

AN DIE MUSIK, D.547 (1817)
Música de Franz Schubert (1797 - 1828)
Texto de Franz von Schober (1796 - 1882)


Du holde Kunst, in wieviel grauen Stunden,
Wo mich des Lebens wilder Kreis umstrickt,
Hast du mein Herz zu warmer Lieb' entzunden,
Hast mich in eine bess're Welt entrückt!

Oft hat ein Seufzer, deiner Harf' entflossen,
Ein süsser, heiliger, Akkord von dir
Den Himmel bess'rer Zeiten mir erschlossen,
Du holde Kunst, ich danke dir dafür!

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Tú, arte hermoso, en cuántas horas sombrías,
cuando me atenaza el círculo feroz de la vida,
has inflamado mi corazón con un cálido amor,
¡me has conducido hacia un mundo mejor!

Con frecuencia se ha escapado un suspiro de tu arpa,
un dulce y sagrado acorde tuyo
me ha abierto el cielo de tiempos mejores.
¡Oh, arte hermoso, te doy las gracias por ello!



Géneros músicales en la Grecia arcaica

sábado, 19 de enero de 2008

En la Grecia arcáica se podían encontrar los siguientes gérenos musicales:

- Citaroda: comprendía todas las composiciones musicales que eran acompañadas por la cítara.


- Aulodia: composiciones musicales interpretadas, esta vez, por el aulos.


Tras el fin de la era micénica, floreció una intensa actividad poética y musical. Esta actividad se hizo más intensa con el nacimiento de la "Polis" griega. La participación en la vida política y social, dio lugar a numerosas situaciones en las que por cuestiones sociales, se interpreta música, por ejemplo; banquetes, fiestas religiosas, celebraciones públicas, etc. Se sabe que durante esas fiestas se interpretaban gran cantidad de himnos corales. Estos himnos eran de distinto tipo y género dependiendo de cual era su finalidad.

- Himnos Paian: dedicados al dios Apolo
- Himnos Délficos: dedicados al mismo dios.
- Barchenios: para bodas y enlaces.
- Ditirambos: en honor al dios Dionisio.

Para completar la información de esta entrada, visitar el enlace siguiente:
La música griega I. Orígenes

La música griega II. Orígenes

Carlo Gesualdo de Venosa

jueves, 17 de enero de 2008

Carlo Gesualdo, príncipe de Venosa y conde de Conza (hacia 1566- Avellino, 8 de septiembre de 1613). Compositor italiano, una de las figuras más significativas del Renacimiento.

No se tiene certeza de su fecha ni lugar de nacimiento (se supone que fue en Nápoles o en Venosa, cuyo principado pertenecía a su familia desde 1560.



En 1586 se casó con su hermosa prima María d’Avalos, hija del duque de Pescara, pero fue sorprendida cometiendo adulterio y Gesualdo la asesinó junto a su amante en octubre de 1590. En 1593 con la ayuda de su tío el arzobispo, contrajo matrimonio con Eleonora d’Este, hija del duque de Ferrara pero debido a las infidelidades del compositor el matrimonio fracasó. Tuvo dos hijos, uno por matrimonio, que murieron a muy temprana edad; la muerte del primero por sofocamiento, fue imputada a Gesualdo y la muerte del segundo en 1600 le afectó notablemente, esto podría ser el punto de partida de la particular penitencia que se administró.

Consideró la muerte de sus hijos como castigo de la justicia divina y vivió atormentado hasta el día de su muerte. Para expiar sus culpas se sometió a prácticas masoquistas con escenas de flagelación con muchachos, para según él, expulsar a los demonios. Después de una de estas sesiones se encontró a Carlo Gesualdo muerto y desnudo el 8 de septiembre de 1613. Según algunas fuentes su muerte fue voluntaria pero otras indican que pudiera ser asesinado por alguno de los jóvenes con los que se flagelaba.

La textura musical

domingo, 13 de enero de 2008

En anteriores entradas se habla acerca de términos musicales tales como; monodia, polifonía etc.
En ésta, trataré de exponer la diferencia entre la mayoría de las texturas musicales que existen:

  • Monodia:
Música interpretada a una o varias voces, pero con igualdad de tono y ritmo (todas las personas o instrumentos, tocan o cantan la misma melodía como en el gregoriano, por ejemplo.)

Alleluja Dies Santificatus
  • Polifonía:
Aquella en la que hay más de dos melodías diferentes, sonando a la vez. Debe existir la armonía para que sea cxonsiderada como tal (varias notas diferentes sonando a la vez).Existen dos grandes grupos:
- Polifonía homorrítmica u Homorritmia (tambien llamada homofonía, pero este término lleva a confusión con la monodia, ya que signica "que suena igual"): Diferentes melodías sonando a la vez, con igual ritmo.

"If ye love me" . Thomas Tallis.


- Polifonía contrapuntística o Contrapunto: Diferentes melodías con diferentes ritmos, sonando a la vez.

Kyrie. Missa Papae Marcelli. Giovanni Pierluigi da Palestrina.



Audiciones recomendadas para su diferenciación:
- Monodia: Dies Irae (canto gregoriano)
- Homorritmia: 4º Movimientoto de la 9º sinfonía de Beethoven.
- Contrapunto: Responsorio de Tiniebla nº1 "Amicus Meus", de Tomás Luis de Victoria.

Características generales del canto Gregoriano

sábado, 12 de enero de 2008

Información extraída de los apuntes de historia de la música de 3º de Maestro en educación musical, Universidad de Málaga:

  • Características:
- Primera: es un canto escrito en tetragrama (4 líneas).

- Segunda: es palabra cantada. No existe sin relación con un texto. No existe la música instrumental en esta música.

- Tercera: Es una plegaria cantada, como expresión de una religiosidad.

- Cuarta: Canto monódico.

-Quinta: El ritmo y estructura melódica están determinados por la palabra.

- Sexta: Canto litúrgico y de circunstancias (dependiendo de lo que se celebre).




Información sobre los orígenes del Gregoriano en el artículo San Gregorio Magno y el Gregoriano.

Hildegard von Bingen

jueves, 10 de enero de 2008

  • Biografía
Hildegard von Bingen fue una monja benedictina alemana del siglo XII que, entre otras actividades a las que se dedicó, destacó como compositora, escritora mística, visionaria y poetisa.



En su vida, tal como nos la han transmitido diversos autores, se mezclan elementos legendarios con otros ciertos y bien documentados. Varias fuentes señalan que le fue impuesto el velo a los quince años, lo que quiere decir que profesó como monja en 1113. Hay quien dice que en estos años llevó una vida de estudio, tranquila y sin incidentes, hasta que aparecieron sus primeras visiones y revelaciones. Tampoco faltan quienes defienden que ya desde su infancia tenía visiones, y que éstas se intensificaron más tarde.

La redacción del tratado dogmático Scivias, su primera obra visionaria en prosa, le llevó a Hildegard nada menos que diez años, de 1141 a 1151, período que coincidió con la segunda Cruzada (1147-1149).

Para el amante de la música, tal vez una de las frases más felices del Scivias sea aquella en la que Hildegard aboga por una estrecha relación entre texto y música: “El alma es sinfónica; y lo mismo que la palabra designa al cuerpo, así la sinfonía designa al espíritu, porque la armonía celeste proclama la divinidad, y la palabra publica la humanidad del Hijo de Dios”. Precisamente con esta obra, seguida por un Liber vite meritorum (o Libro de los méritos de la vida, 1158-1163) y un Liber divinorum operum (o Libro de las obras divinas, que recoge su cosmología, 1163-1170), Hildegard inició una trilogía en la que abordó varias de sus visiones simbólicas, proféticas y apocalípticas. Estas visiones y éxtasis, profecías y milagros (incluso, al parecer, se le pidieron exorcismos y sanaciones) fueron los que granjearon a Hildegard gran celebridad: fue conocida como “la Sibila del Rhin”.


  • Composición
A pesar de que es siempre monódica, sus melodías no se extraen directamente del cantollano (con el que, evidentemente presenta ciertas semejanzas, en particular en los géneros y formas que aborda y en el principio de que la melodía está al servicio del texto, cuyo sentido trata de exaltar) sino que se destacan por mostrar una concepción muy personal.


En su concepción musical el proceso melódico tiene la libertad de la composición oral y la línea melódica se sucede dentro de unos ámbitos amplísimos para la época (puede alcanzar las dos octavas), ya sea en comparación con el cantollano (que suele moverse en torno a una octava) o bien en relación a los restringidos límites de ámbito melódico para las escalas modales permitidos p. ej. por la teoría musical de Guy d’Eu, de aplicación en círculos cistercienses.

La tendencia general, a la hora de interpretar su música, es la de realizar una declamación lenta y solemne, con vistas a que el oyente pueda aprehender cada palabra del texto y así pueda construir en su mente la imagen sugerida por el mismo y llegar a su contemplación sonora e incluso visual. Otra de las novedades de la música de Hildegard radica en su claro distanciamiento de la música de su época, tanto
del canto gregoriano (en ocasiones se ha podido considerar a su música como una variante del gregoriano tardío, a pesar de que su sonoridad y estilo sean netamente diferentes), como de la música cisterciense, cuyas reglas habían sido establecidas 30 años atrás, y de la que se aleja en tanto en cuanto las composiciones de Hildegard no eludían ni los cromatismos ni los cambios de fundamental. Por otro lado, y dado que sus obras pertenecen en buena parte al oficio de las horas (son menos “canónicas” que la celebración de la misa, cuyas piezas están fijadas de manera casi inamovible por la tradición) son capaces, por su propia naturaleza y estructura, de recibir determinadas innovaciones en su contenido, como sucede con las piezas que honran a los santos, mártires o apóstoles, que relatan de manera poética los principales acontecimientos de la vida del santo, haciendo el elogio de sus méritos y/o milagros.

Las composiciones de Hildegard se construyen generalmente a base de “fórmulas” melódicas, es decir, de unos pocos fragmentos o patrones melódicos que se repiten en diversas ocasiones, bajo diferentes condiciones melódicas y modales (ya sea en alguna de sus numerosas variaciones posibles, o bien combinados y enriquecidos con melismas).


  • Obras
Desde el punto de vista musical, la producción de Hildegard, que alcanza aproximadamente las 159 composiciones —esencialmente litúrgicas y siempre de carácter monódico—, está íntimamente ligada a su producción poética, tanto de carácter lírico como dramático. En este sentido, su obra principal es Symphonia armonie celestium revelationum, que comprende 77 poemas o cantos espirituales destinados a su comunidad de Rupertsberg: 44 antífonas, 17 responsorios en prosa; 8 himnos (cuatro de ellos para el Oficio); 1 kyrie —que representa la excepción a la regla de que la mayor parte de los textos musicados de Hildegard están tomados de sus obras literarias— y 7 secuencias para la misa.

Symphonia conforma un ciclo litúrgico, de manera que muchas de las piezas llevan adscripciones para determinadas festividades (secuencias para la Virgen María, el Espíritu Santo, santos Eucario y Maximino). Buena parte de fiestas se cubren con dos composiciones (antífona-responsorio), o incluso con más, como suele suceder en el caso de festividades de santos locales. Así, la festividad de San Ruperto cuenta con tres antífonas y una secuencia; la de San Disibodo, con dos antífonas, dos responsorios y una secuencia; la de Santa Úrsula y las 11.000 vírgenes, con dos responsorios, himno y secuencia...

Su música, considerada entonces como la forma más elevada de la actividad humana, “está pensada para añadir un grado más alto de contemplación a la liturgia

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"Compuse también canciones y melodías en honor de Dios y de los santos sin haber recibido enseñanza alguna, y sin embargo las cantaba y no había aprendido nunca de nadie la notación musical." -Hildegard