Sociología de la música

martes, 16 de octubre de 2007

  • Introducción:

Con el paso del tiempo, y la evolución de las formas, la música se fue volviendo compleja y terminó convirtiéndose en patrimonio de una minoría selecta, social y culturalmente. Los grandes músicos comenzaron a salir del anonimato. El pueblo comenzó a apartarse de la música culta o académica que no oía más que en las iglesias y muy eventualmente, en las antecámaras y jardines palaciegos, y empezó a cultivar otro tipo de música transmitida oralmente y adaptada a sus capacidades y necesidades sociales. Se abrió entonces una brecha entre la música culta y la música popular, que jamás volvería a llenarse.

Durante los siglos XVIII y XIX, la música dejó de ser patrimonio exclusivo de monasterios y cortes.
Ya en el siglo XX, la comercialización de la música estimuló la formación de clases diferenciadas de oyentes, y los públicos se volvieron cada vez menos cultivados. Comenzó a componerse música de diferentes estilos según el público al que estuviera destinada y según la demanda existente. Dado que es más rentable producir música fácil que pagar a músicos profesionales, ya sea para componer o para interpretar música de calidad, la industria musical favoreció la aparición de un producto menos elaborado. Ahora, más que nunca, existe una clara división entre la música como expresión artística, y la “música” que es fabricada únicamente para ser un producto comercial.
  • Música y consumo:
La música comercial de consumo masivo es uno de los instrumentos de persuasión oculta más eficiente. Es monótona y con un bajo rítmico acompañado de escasos acordes que se repiten constantemente de principio a fin. Sus ritmos perpetuos producen frecuentemente una excitación corporal. El resultado es un asalto deliberado y directo hacia la integridad de las personas.

Es relevante, no obstante, la necesidad del conocimiento de las diferentes corrientes musicales, ya que, en todas y cada una de ellas, existe música de calidad. Se debe desarrollar un criterio artístico y estético que permita a la población elegir entre la música que tiene un valor real y artístico, en diferenciación con aquella de baja calidad, que ha sido creada bajo criterios económicos y comerciales.

La adolescencia es muy vulnerable a la influencia social y al bombardeo de los medios, convirtiéndose en víctimas de intereses comerciales, y adquiriendo lo que otros los induzcan a comprar, en lugar de sólo aquello que responda a sus propios gustos.


Texto: Cuerpo de Maestros. Educacion musical. Temario para la preparacion de oposiciones. 2006. Editorial MAD.

1 comentarios:

Noe Mi dijo...

Este tema en concreto es el nº 22. Me resultó muy interesante.