¿Son los hombres más agresivos que las mujeres?
Durante un tiempo asumí que, existía una barrera hormonal que hacía que la premisa básica fuera irrebatible. Pero, a pesar de esta firme creencia, dudaba. ¿Quien no tiene amigas violentas y amigos totalemente pacíficos? ¿Tenía influencia directa entonces la cantidad de testosterona en el cuerpo de cada uno? Me interesaba descubrir la causa que la producía indistintamente del sexo de un individuo. ¿Qué produce la agresividad?
Al leer el capítulo: "¿Son los hombres más agresivos que las mujeres?" del libro de Marvin Harris "Nuestra especie", aclaré un poco este misterio. Transcribo aquí algunos de los estudios históricos y datos recogidos de diferentes pruebas que defienden que la testosterona no es la absoluta determinante de este suceso.
"Por la sangre de los varones circula mayor volumen de la hormona llamada testosterona que por la de las mujeres. De ahí que los hombres sean más agresivos. [...]¿No transforma acaso la castración a toros bravos en bueyes suficientemente mansos para el arado? Sí, es cierto. Pero los efectos de la castración no está clara en los primates, incluidos los humanos. [...] La castración reduce o elimina la pulsión sexual, pero tiene escasos o nulos efectos sobre la agresividad. [...] Tanto los hombres como las mujeres pueden llegar a ponerse muy agresivos con bajos niveles de testosterona.
Los intentos de utilizar la castración química o física como medio de controlar a presos inclinados a la violencia no han surtido los efectos deseados.
Bagoas, uno de los más célebres eunucos de la historia, [...] conquistó Egipto en el 343 a.C.. Asesinó a Artajerjes III, colocó a Darío III en el trono y cuando éste no se mostró lo suficientemente cooperativo, también trató de asesinarlo. [...]
Pero seguramente el nivel de testosterona aumenta en los varones normales al comienzo de una acción agresiva, ¿no? ¡En modo alguno! Lo normal es que ésta alcance su nivel máximo al final de un incidente. Los monos que luchan para establecer jerarquías de dominio presentan niveles de testosterona más elevados tras conseguir la victoria, no antes. [...]
La agresividad I
viernes, 13 de julio de 2012
Publicado por
Noe Mi
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1:20 p. m.
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Etiquetas: antropología, curiosidades
La agresividad II
Estudios realizados con universitarios que practican la lucha olímpica ponen de manifiesto que inmediatamente antes del combate los niveles de testosterona son más bajos que al iniciar éste. Análogamente, nada más recoger el diploma de licenciado, los jóvenes presentan un sensible aumento de la testosterona.
No afirmo que el nivel de testosterona carezca de influencia sobre el comportamiento agresivo. Ahora bien, ésta es débil y existen muchos factores que pueden anularla, distorsionarla o amortiguarla. [...] Estoy dispuesto a conceder que la posesión de niveles más elevados de testosterona puede predisponer a los varones a aprender papeles agresivos con algo más de facilidad, pero los datos relativos a los primates no indican que exista una barrera hormonal capaz de impedir que las segundas aprendan a ser más agresivas que los primeros si las exigencias de la vida social reclaman papeles socio-sexuales agresivos para las mujeres y comportamientos más pasivos para los varones."
Hablamos entonces principalmente de un aprendizaje de la actitud agresiva, y aunque el factor innato esté presente, como hemos comentado arriba, no es ni mucho menos determinante para asumir un determinado rol, y que la agresividad es un hábito aprendido en función de unas necesidades de supervivencia o de expectativa social.
Para saber más:
- Marvin Harris. Nuestra Especie. Antropología. Alianza editorial.
- Trianes Torres, María Victoria, Gallardo Cruz, J. Antonio. Psicología de la educación y el desarrollo.
Ediciones pirámide.
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Noe Mi
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1:18 p. m.
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