Jean M. Auel. Los hijos de la Tierra. Las llanuras del tránsito.
"La tierra estaba abundantemente poblada de criaturas vivas. En sus viajes, Ayla y Jondalar habían visto incontable número de animales muy variados, pero pocas personas. En un mundo tan desprovisto de vida humana, reconfortaba la idea de que un mundo invisible de los espíritus sabía de la existencia de los humanos, se ocupaba de sus actos y quizá dirigía sus pasos. Incluso un espíritu severo u hostil que se interesaba lo suficiente como para exigir ciertos actos de desagravio era mejor que la cruel indiferencia de un mundo duro e indiferente, en que la vida de cada uno dependía de sí mismo, y no era posible acudir a nadie en momentos de necesidad, ni tampoco apelar a otro ni siquiera con el pensamiento."
Creencias
jueves, 3 de septiembre de 2009
Publicado por
Noe Mi
en
2:04 p. m.
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Etiquetas: fragmentos, literatura
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