Axel, he hablado largamente con mi tutor. Es un sabio valiente, un hombre enérgico y decidido, y tú no olvidarás que por tus venas corre su sangre. Me ha revelado sus proyectos y comunicado sus esperanzas, y cómo espera alcanzar su objetivo. Lo alcanzará, no lo dudo. ¡Ah! ¡Mi querido Axel! ¡Qué hermoso es sacrificarse por la ciencia! ¡Y que inmensa gloria compartirá el profesor Lidenbrock con su compañero! Cuando vuelvas, Axel, serás igual a tu tío, y serás libre. [...]
Viaje al centro de la Tierra
sábado, 16 de febrero de 2008
Publicado por
Noe Mi
en
1:23 p. m.
1 comentarios
Etiquetas: fragmentos, literatura
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